Líder de secta en Kenia recibe dos condenas de 100 años por la muerte de 191 personas
El líder de una secta cristiana en Kenia, Paul Nthenge Mackenzie, recibió dos condenas de 100 años de prisión cada una por la muerte de 191 personas, entre ellas 190 niños, en el bosque de Shakahola. El caso forma parte de una serie de muertes relacionadas con ayunos extremos que el religioso promovía entre sus seguidores.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Superior de Mombasa, que también impuso penas de entre 10 y 160 años a otros 28 implicados. Los dos castigos contra Mackenzie corresponden a las muertes por inanición y a los homicidios cometidos mediante asfixia, estrangulamiento y golpes. De acuerdo con la información de EFE, las penas deberán cumplirse de manera simultánea.
La jueza Diana Kavedza-Mochache descartó aplicar la pena de muerte, solicitada por la Fiscalía. Explicó que esa sanción podría reforzar la creencia de los condenados de que morir les permitiría reunirse con Jesús, por lo que no tendría un efecto disuasorio. También señaló que mantenerlos con vida podría permitir que colaboren en la localización de los restos de menores que continúan desaparecidos.
Durante la lectura de la sentencia, la magistrada detalló que 183 víctimas murieron por inanición, entre ellas 182 niños y un adulto. Las otras ocho, todas menores de edad, fallecieron por asfixia, estrangulamiento o lesiones provocadas por agresiones. Además, 161 de las víctimas tenían nueve años o menos.
Las investigaciones establecieron que Mackenzie convenció a sus seguidores de abandonar sus hogares y trasladarse al bosque de Shakahola, donde debían ayunar para acercarse a Dios y prepararse para el fin del mundo, que él situaba en agosto de 2023. Los guardias controlaban sus movimientos e impedían que se marcharan; quienes se resistían eran obligados a continuar, mientras que los niños eran privados de alimento y castigados si intentaban comer o escapar.
Las autoridades comenzaron a exhumar cuerpos en abril de 2023, después de recibir reportes sobre las muertes en el lugar. Desde entonces han recuperado más de 400 cadáveres. Las 191 víctimas corresponden al caso por el que Mackenzie y los otros implicados fueron condenados, pero el líder religioso también enfrenta procesos separados por otros presuntos delitos relacionados con la muerte de más personas.


















