Ébola deja 257 muertos en la RDC
Kinsasa.- Las autoridades de la República Democrática del Congo informaron que el brote de ébola que afecta al país ha dejado hasta el momento 257 personas fallecidas y 956 casos confirmados, de acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
El organismo detalló que la tasa de letalidad de la enfermedad se ubica en 25.8 por ciento. Además, señaló que actualmente 316 pacientes permanecen hospitalizados en aislamiento, mientras que 92 personas han logrado recuperarse.
El INSP advirtió que durante las últimas semanas se ha registrado un incremento sostenido en los contagios, lo que refleja una transmisión activa dentro de las comunidades afectadas. Las autoridades sanitarias alertaron que, sin una respuesta rápida y efectiva, la epidemia podría expandirse a nuevas zonas del país y de la región.
El brote fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri, ubicada en la frontera con Uganda y Sudán del Sur, donde se concentra el mayor número de casos. No obstante, la enfermedad ya se ha extendido a las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La propagación también ha cruzado fronteras. En Uganda se han detectado 19 contagios, incluidos 14 casos importados desde la República Democrática del Congo, además de dos fallecimientos asociados al virus.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, la cepa responsable del brote es la variante Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad puede oscilar entre el 30 y el 50 por ciento. Actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado para combatir esta variante.
Ante la situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó como «alto» el riesgo de expansión en África subsahariana y como «bajo» el riesgo a nivel global. Asimismo, estimó que el virus comenzó a circular en Ituri aproximadamente dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote.
La OMS clasificó la emergencia como una «emergencia de salud pública de importancia internacional», al tiempo que la considera la tercera epidemia de ébola más grave de la historia, solo por detrás del brote que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016 y de la epidemia registrada en el este de la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020.


















