Persisten los combates entre Israel y Hezbolá pese a reportes de tregua
Jerusalén.- Aunque medios de comunicación israelíes y estadounidenses reportaron la existencia de un acuerdo de tregua entre Israel y la milicia chií Hezbolá, los acontecimientos registrados en las últimas horas reflejan que la situación en la frontera entre Israel y Líbano continúa siendo altamente volátil.
Durante la jornada, el Ejército israelí realizó nuevos bombardeos contra objetivos en la localidad de Nabatieh, al sur de Líbano, mientras que en comunidades israelíes cercanas a la frontera se activaron sirenas de alerta ante posibles amenazas.
Un alto funcionario israelí señaló que cualquier entendimiento para reducir las hostilidades podría quedar sin efecto en caso de que Hezbolá lance nuevos ataques contra territorio israelí, advirtiendo que Israel responderá de manera inmediata a cualquier agresión.
Por su parte, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Effie Defrin, aseguró que las operaciones militares en territorio libanés continuarán hasta que las autoridades políticas determinen lo contrario. Según indicó, las fuerzas israelíes mantendrán plena libertad operativa para actuar contra cualquier amenaza considerada un riesgo para la seguridad nacional.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró que Israel permanecerá en la denominada «zona de seguridad» en el sur de Líbano durante el tiempo que considere necesario para proteger a las comunidades del norte del país.
De acuerdo con información difundida por las FDI, los ataques efectuados contra posiciones vinculadas a Hezbolá habrían dejado al menos 47 personas fallecidas, además de decenas de heridos y daños significativos en infraestructura de la región.
La continuidad de los enfrentamientos representa un obstáculo para los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos e Irán, que buscaban avanzar en negociaciones más amplias para reducir la tensión regional. El cese de hostilidades en el frente libanés era considerado uno de los elementos clave dentro de dichas conversaciones.
En este contexto, autoridades iraníes anunciaron la suspensión de su participación en las negociaciones previstas en Ginebra, argumentando que la ofensiva israelí dificulta cualquier avance diplomático. Teherán también responsabilizó a Washington por no ejercer suficiente presión sobre su aliado para contener la escalada militar.


















