ONU aprueba resolución contra el embargo de Estados Unidos a Cuba con menos apoyo que en 2025
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que pide poner fin al embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, durante una sesión celebrada el 28 de octubre.
Aunque la iniciativa cubana obtuvo nuevamente el respaldo mayoritario, el apoyo disminuyó respecto a 2025, cuando recibió 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. El resultado de este año representa el menor número de votos favorables en dos décadas.
Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra de la resolución, junto con Estados Unidos y otros países. Chile, Honduras y Perú se abstuvieron, mientras que Venezuela no participó en la votación, de acuerdo con los reportes sobre la sesión.
El documento presentado por Cuba solicita a los Estados que eviten aplicar medidas con efectos extraterritoriales que afecten a otros países y pide derogar las leyes que sostienen este tipo de restricciones. También solicita al secretario general de la ONU elaborar un informe sobre el cumplimiento de la resolución y su relación con la Carta de las Naciones Unidas.
Durante el debate, el representante estadounidense ante la ONU, Michael Waltz, rechazó que la crisis cubana sea consecuencia del embargo y responsabilizó al gobierno de la isla. Como argumento, mencionó que Estados Unidos mantiene exportaciones hacia Cuba y que otros países también comercian con ella.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, sostuvo que las restricciones afectan a la población y al sistema de salud, incluidos el acceso a medicamentos y la atención médica. También cuestionó la postura de Washington y defendió la exigencia de su gobierno para que se levanten las medidas.
La resolución se presenta anualmente desde 1992. Aunque expresa la postura de la Asamblea General, no es jurídicamente vinculante para Estados Unidos, por lo que su aprobación no obliga al gobierno estadounidense a levantar el embargo.


















