El oficio de la barbería; legado y enseñanza generacional, en el marco del Día del Padre
SLP.- Desde sus antiguos orígenes en Egipto y Roma, la barbería ha sido un arte de precisión, un espacio para socializar y una tradición donde los barberos eran considerados hábiles artesanos. En San Luis Potosí, José Feliciano Vázquez Briones domina las navajas y las tijeras desde hace más de 30 años, un oficio milenario que heredó de su padre Matías y su bisabuelo Anselmo, consolidando un legado que hoy suma cuatro generaciones.
“Yo me quedaba ahí dormido en el sillón de mi padre viéndole cortar el pelo… Déjame decirte que no terminas de aprender este oficio. Se siente muy agradable ver ahora ya a tus hijos quedándose con este tipo de oficio, porque son contadas las personas que tuvieron a sus hijos y no siguieron en lo mismo”.
A pesar del declive que sufrieron a mediados del siglo XX, hoy las barberías viven un renacimiento. En este local, la cuarta generación es la encargada de operar las máquinas; Barush Vázquez reconoce el peso histórico y el agradecimiento que siente hacia el legado de su familia:
“Se siente mucha responsabilidad y se siente muy bonito… porque son cuatro generaciones. Vendría siendo mi bisabuelo Anselmo, mi abuelito Matías, ahorita mi papá y ya seríamos nosotros la cuarta. Nos llevamos muy bien en la chamba. Muchas gracias a mi papá, porque sí es un oficio muy bonito… se siente muy bien por el tiempo en que ya dejaron ellos su legado”.
Compartiendo el mismo espacio de trabajo, Ángel Vázquez narra que desde los 15 años nació su amor por este oficio que ha pasado de padres a hijos, convirtiéndose en su gran orgullo y pasión:
“Estoy muy agradecido con mis padres porque ellos han traído una generación tras generación. Le empecé a agarrar un amor y desde muy pequeño, desde los 15, 16 años empecé a utilizar la navaja. No, pues muchas gracias por habernos enseñado. Espero que este día para todos nosotros… porque los tres que estamos ahorita presentes somos padres de familia… la verdad estoy muy contento”.
En el marco del Día del Padre, la familia Vázquez celebra no solo el orgullo de un legado que ha sobrevivido al paso de los años , sino la fortuna de compartir la vida, el trabajo y el amor filial, manteniéndose al filo de la tradición familiar.
Por: Osvaldo Martínez


















