China eleva la alerta ante la llegada del tifón Dolphin
- Podría convertirse en supertifón.
Zhejiang.- Las provincias chinas de Zhejiang y Fujian activaron el nivel naranja de respuesta de emergencia, el segundo más alto del sistema de alerta del país, ante la proximidad del tifón Dolphin, que podría alcanzar la costa china entre la tarde del domingo y la mañana del lunes con intensidad de tifón o tifón fuerte.
El Centro Meteorológico Nacional de China mantiene una alerta amarilla, el tercer nivel más alto, por el avance del fenómeno. A las 17:00 horas locales (09:00 GMT), Dolphin se encontraba aproximadamente a 730 kilómetros al este de Wenzhou, en la provincia de Zhejiang.
Durante la tarde, el sistema se intensificó hasta alcanzar vientos máximos sostenidos equivalentes al nivel 15, con rachas de entre 170 y 180 kilómetros por hora. Los pronósticos indican que podría continuar fortaleciéndose y alcanzar la categoría de supertifón, aunque se espera que pierda intensidad antes de tocar tierra.
Dolphin avanza hacia el oeste a una velocidad aproximada de 15 kilómetros por hora. El sistema cruzará las islas Ryukyu, en Japón, antes de ingresar al mar de China Oriental y continuar su trayectoria hacia la costa oriental de China.
Ante la amenaza, las autoridades marítimas de Zhejiang elevaron la respuesta de emergencia al nivel naranja. Como parte de las medidas preventivas, fueron suspendidas 162 rutas de ferris y 193 proyectos de construcción en el mar, mientras que 474 embarcaciones recibieron la orden de regresar a puerto.
En Fujian, la Administración de Seguridad Marítima también activó una respuesta de emergencia de nivel naranja. Mientras tanto, en la provincia de Cantón se implementaron restricciones al tráfico marítimo hacia el norte a través del estrecho de Taiwán.
Las autoridades también mantienen vigilancia ante las lluvias fuertes y torrenciales asociadas al sistema. El periodo de mayor impacto del tifón se espera entre el 8 y el 12 de agosto.
Antes de aproximarse a China, Dolphin también afectó al sur de Japón, donde se registraron vientos de hasta 150 kilómetros por hora. El fenómeno dejó al menos tres personas heridas, provocó cortes de electricidad en miles de hogares y ocasionó la cancelación de cientos de vuelos.















