Canadá busca restringir el acceso a redes sociales para menores de 16 años
Ottawa.- Canadá presentó el 10 de junio de 2026 un paquete de iniciativas legislativas destinadas a reforzar la protección de niños y adolescentes en internet, incluyendo posibles restricciones al acceso de menores de 16 años a redes sociales, salvo que las plataformas demuestren contar con mecanismos de seguridad adecuados.
La propuesta forma parte de una tendencia internacional orientada a fortalecer la seguridad digital de los menores frente a los riesgos asociados al uso de plataformas en línea.
El ministro de Cultura de Canadá, Marc Miller, defendió la iniciativa al señalar que existe una necesidad urgente de mejorar la protección de los menores en el entorno digital.
«Estamos fallando a nuestros niños», afirmó el funcionario, quien subrayó la importancia de establecer medidas básicas de seguridad para reducir la exposición de los jóvenes a contenidos potencialmente dañinos.
Las nuevas disposiciones contemplan acciones para combatir siete categorías de contenido perjudicial, entre ellas la promoción de la autolesión, la violencia, los discursos de odio y la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
Como parte de la reforma, se prevé la creación de la Comisión de Seguridad Digital de Canadá, un organismo regulador que tendrá la facultad de evaluar las solicitudes de exención presentadas por las plataformas digitales. Los criterios específicos para obtener dichas exenciones serán definidos posteriormente.
Las autoridades estiman que la puesta en marcha del nuevo regulador podría tardar hasta 18 meses.
Asimismo, las plataformas deberán implementar sistemas de verificación de edad para garantizar una mayor protección de los usuarios menores de edad y limitar su acceso a contenidos considerados nocivos.
La iniciativa canadiense se suma a medidas similares impulsadas en países como Australia, Brasil e Indonesia, donde los gobiernos han comenzado a establecer o debatir restricciones relacionadas con la edad mínima para utilizar redes sociales.
El proyecto también contempla nuevas obligaciones para las empresas desarrolladoras de chatbots de inteligencia artificial, las cuales deberán operar bajo principios de responsabilidad, implementar protocolos de intervención ante situaciones de crisis y adoptar medidas para reducir riesgos para los usuarios.


















