Vinculan a diputado local con granja clandestina de criptomonedas y robo de energía
Golpe contundente a la infraestructura criminal en Puebla. La Secretaría de Marina (Semar) ha ejecutado un operativo sin precedentes tras asegurar más de mil equipos de minería de criptomonedas en el municipio de Tlaola, desmantelando una operación masiva que operaba bajo sospecha de robo de fluido eléctrico a gran escala. La magnitud del decomiso revela una red sofisticada que se aprovechaba de la infraestructura energética nacional para la generación ilegal de activos digitales, encendiendo las alertas de las autoridades federales sobre el alcance de este fenómeno en la región.
La controversia escala a niveles políticos tras las graves acusaciones de la disidencia del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quienes han señalado directamente al diputado local Miguel Márquez Ríos como una figura vinculada a estas granjas clandestinas. Los señalamientos apuntan a una red de complicidad donde el legislador habría facilitado la operación irregular de estas instalaciones, aprovechando el acceso ilícito a la red eléctrica para alimentar miles de procesadores que consumen energía equivalente a la de pequeñas ciudades.
Ante la presión mediática y las investigaciones en curso, el diputado Márquez Ríos ha roto el silencio para deslindarse tajantemente de los hechos ocurridos en Tlaola. El legislador asegura no tener vínculo alguno con los equipos incautados y sostiene que, hasta este momento, no ha sido requerido formalmente por la Fiscalía General de la República (FGR). Mientras tanto, las autoridades intensifican las indagatorias para esclarecer el origen de los recursos y determinar las responsabilidades penales de una trama que amenaza con sacudir los cimientos de la política poblana.
















