Talibanes celebran quinto aniverario de su regreso al poder en Afganistán
Kabul.- El 15 de agosto, autoridades del gobierno talibán y otros funcionarios se reunieron en el salón de asambleas de la Loya Jirga, en Afganistán, para conmemorar el quinto aniversario de su regreso al poder. Durante el acto, los gobernantes destacaron lo que consideran avances en materia de estabilidad y el fin de un conflicto que se prolongó durante décadas.
Sin embargo, un alto funcionario de Naciones Unidas advirtió sobre la grave situación de los derechos humanos en el país, particularmente por las restricciones impuestas a mujeres y niñas. Entre ellas se encuentra la prohibición de que las niñas continúen su educación más allá del sexto grado.
Los talibanes retomaron el control de Afganistán el 15 de agosto de 2021, coincidiendo con la retirada de las tropas de Estados Unidos y la OTAN, proceso que provocó una situación caótica en el aeropuerto de Kabul.
Desde entonces, las autoridades talibanes han impuesto severas restricciones a las mujeres y niñas. Las estudiantes tienen prohibido continuar con su educación secundaria y acceder a la educación superior, mientras que las mujeres también han sido excluidas de determinados espacios públicos y actividades deportivas. Además, existen restricciones para sus desplazamientos que incluyen la necesidad de contar con un tutor masculino en determinadas circunstancias.
A cinco años de su regreso al poder, el gobierno talibán continúa aislado internacionalmente. Rusia es actualmente el único país que lo ha reconocido formalmente. El ministro de Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi, ha instado a otros gobiernos a reconsiderar su postura y ha argumentado que los países que han establecido relaciones con Kabul han obtenido beneficios.
Richard Bennett, relator especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán, ha advertido que la crisis va más allá de la discriminación contra las mujeres y ha utilizado el término “apartheid de género” para describir las políticas aplicadas por las autoridades talibanes.
Según estimaciones de la UNESCO, aproximadamente 2.4 millones de niñas han quedado excluidas de la educación secundaria. A esta situación se suma una grave crisis alimentaria: el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha advertido que la desnutrición infantil ha alcanzado niveles críticos en un tercio de las provincias del país y que las condiciones podrían empeorar debido a la falta de financiamiento.















