Reportan más de 200 muertes probables por Ébola en la RDC
Kinsasa.- La epidemia de ébola declarada el pasado 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado al menos 204 muertes probables, de acuerdo con el más reciente informe del Gobierno congoleño.
El balance oficial contempla 867 casos sospechosos, de los cuales 91 han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio, además de diez fallecimientos verificados.
El brote surgió en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, y posteriormente se extendió hacia Kivu del Norte, Kivu del Sur e incluso territorio ugandés. Las autoridades sanitarias mantienen bajo vigilancia a mil 745 personas que estuvieron en contacto con pacientes infectados.
La epidemia está vinculada con la cepa Bundibugyo del virus del ébola, cuya tasa de letalidad oscila entre 30 y 50 por ciento y para la que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo internacional estima que el virus comenzó a propagarse en Ituri desde hace aproximadamente dos meses.
Ante el avance de la enfermedad, la OMS declaró el brote como una “emergencia de salud pública de importancia internacional” y elevó el nivel de riesgo en la RDC de “alto” a “muy alto”. En África subsahariana el riesgo permanece en “alto”, mientras que a escala global continúa catalogado como “bajo”.
Como medida preventiva, varios países africanos reforzaron sus controles sanitarios y Ruanda decidió cerrar sus fronteras. Asimismo, la agencia de salud pública de la Unión Africana y la OMS movilizan recursos para contener la crisis.
Actualmente, diez países africanos son considerados en “alto riesgo” debido a su cercanía fronteriza con la RDC y Uganda.
Este representa el decimoséptimo brote de ébola registrado en la RDC desde el descubrimiento del virus en 1976. La enfermedad se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea y hemorragias internas. La tasa de mortalidad puede variar entre 25 y 90 por ciento.







