Netanyahu rechaza el plan de Trump para Gaza
- Condiciona la retirada al desarme de Hamás.
Jerusalén.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó parte del plan de 15 puntos impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego en Gaza.
Netanyahu sostuvo que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no retirarán sus tropas de la Franja hasta que Hamás complete su desarme, incluida la entrega de todas sus armas.
Durante un mensaje dirigido a su gabinete, el primer ministro israelí afirmó que algunas de las propuestas planteadas por sus aliados estadounidenses son “inaceptables” y señaló que mantiene conversaciones con Washington sobre los puntos en disputa.
Netanyahu también reiteró su oposición al establecimiento de un Estado palestino en Cisjordania o Gaza durante su mandato.
El plan de 15 puntos anunciado por Trump el 30 de julio busca establecer las condiciones para avanzar hacia una nueva etapa del alto el fuego, incluido el desarme de Hamás y de otros grupos armados en Gaza, además de retomar elementos de una iniciativa de paz presentada anteriormente.
La propuesta contempla que Israel cumpla los compromisos establecidos en el Protocolo de Sharm el Sheij de octubre de 2025, que incluye el cese de las operaciones militares en la Franja.
Sin embargo, uno de los principales obstáculos para su implementación es precisamente la secuencia de los compromisos.
Hamás ha aceptado el plan, pero condiciona su desarme a una retirada completa de las tropas israelíes de Gaza. Por su parte, el Gobierno de Netanyahu sostiene que las fuerzas israelíes permanecerán en la Franja hasta que el grupo palestino haya entregado sus armas.
Los líderes de Hamás han advertido que no aceptarán desarmarse si Israel no cumple previamente con los términos relacionados con su retirada.
El representante de la Junta de Paz, Nikolai Mladenov, señaló que la retirada de las tropas israelíes más allá de la denominada “línea amarilla” se producirá únicamente después de que se complete el desarme de Hamás.
Esta interpretación contradice algunos informes anteriores sobre la secuencia prevista para la implementación del acuerdo y refleja las dificultades para alcanzar un consenso sobre las condiciones de la segunda fase del alto el fuego.
Mientras continúan las negociaciones, la situación humanitaria sigue siendo crítica. Según los datos citados, más de 1,250 palestinos han muerto desde el inicio del alto el fuego, pese a la reducción de las operaciones militares respecto a las etapas anteriores del conflicto.
La disputa sobre quién debe dar el primer paso —Israel retirando sus tropas o Hamás entregando sus armas— continúa siendo uno de los principales obstáculos para avanzar hacia la siguiente etapa del acuerdo.















