La fila más larga no fue en las tortillas, sino en la FENAPO para los conciertos
SLP.- Quizá no eran muchos, es más, eran pocos… ¡Pero qué ruidosos!.
Y es que la ciudadanía local y de otras partes del país se dio cita en la fila de las tortillas, no, no, no, corrijo en la fila de la Feria Nacional Potosina para ser los primeros, los de hasta adelante, los que sientan el sudor de su artista favorito y que las canciones detonen su más profundo sentimiento.
“A Gloria Trevi, la amo, vengo a ver a Gloria Trevi (…) llegué como a las nueve de la mañana y vengo desde el Saucito (…) sí yo varias veces he venido a varios conciertos y me he venido así desde muy temprano y es que la experiencia es padre de que enfrente viendo a tu artista favorito, es padre”.
No pues sí, trasladarse desde la recóndita zona norte de la capital esta complicado.
Pero como a la gorra no hay quien le corra, hasta en grupo se parapetaron en la entrada de la feria.
“Paula, Tony, Dafne, Axel, Adri, y ¿juntos son?… los trevilanders”.
Ok, no, lo de la coordinación nada más no les sale pero hay de todo en la viña del señor.
“Pues yo vengo desde Ciudad de México, fue así de improvisto, tomé el camión y vámonos desde ayer estoy esperando a Gloria acá”.
Y es que en la adversidad se conocen a los verdaderos amigos, como en este caso que Paula no está sola.
“Aquí nos conocimos, nosotros ya estábamos aquí y ella legó y qué onda, anímate, vamos a cotorrear”.
En esta caso la fanaticada presente buscaba ver a Gloria Trevi, quien dijeron ha sufrido mucho entre camerinos, conciertos, novelas, películas y lo otro que a todos ya se nos olvidó.
“No pues que yo la admiro porque ha sobresalido mucho a pesar de todo lo que ha sufrido y ha vivido pues aun así siguió adelante y logró triunfar”.
Pero ojo que los incondicionales eran bastantes.
“Sí me ha tocado ahorita ya, a mí me tocó dos noches y hoy amanecí aquí para cuidar el lugar y estar adelante para ver a Gloria”.
Y créanme que los ciudadanos “ocupados”, defendían su derecho a acampar afuera de la FENAPO, haciendo caso omiso a los comentarios negativos por parapetarse en la puerta días antes de los conciertos.
“Yo los invito, es una experiencia súper padre, quedarse a acampar, conocer gente, la verdad convives con muchas personas”.
Y bueno, hay que despedirnos con clase, así que, suéltala producción.
Por: Juan Carlos Contreras















