Italia endurece medidas contra menores tras disturbios; permitirá arrestos preventivos
El Gobierno de Italia, encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni, aprobó un decreto que endurece las medidas de seguridad contra la violencia en manifestaciones y amplía las disposiciones aplicables a menores de edad, tras los disturbios y saqueos registrados durante el fin de semana en Milán.
Entre las nuevas medidas se encuentra la posibilidad de retener preventivamente durante un periodo de 12 a 24 horas a adolescentes de entre 14 y 17 años, cuando se cumplan las condiciones de riesgo previstas en la normativa. La medida puede aplicarse antes de que se cometa un delito, por lo que se distingue de una detención relacionada con un hecho delictivo ya consumado.
El decreto también modifica los criterios de responsabilidad penal para los adolescentes a partir de los 14 años. Aunque esa edad ya estaba contemplada en la legislación italiana, hasta ahora debía evaluarse si el menor comprendía sus actos y podía actuar voluntariamente. Con el cambio, se establece una presunción de esa capacidad, salvo que se demuestre lo contrario.
Otra de las disposiciones crea el delito de participación violenta en una manifestación, que contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20 mil euros para quienes, como parte de un grupo de cinco o más personas, realicen actos violentos que pongan en peligro la seguridad pública. Las sanciones pueden agravarse si los participantes ocultan su rostro o lesionan a otras personas.
Además, los padres o tutores podrán recibir multas de entre 500 y mil euros por actos violentos cometidos por sus hijos menores, incluso en determinados casos en los que no hayan sido responsables directos. También podrán exigírseles indemnizaciones por los daños ocasionados. El decreto contempla, asimismo, penas de entre cuatro y 12 años de prisión para quienes promuevan la formación de grupos destinados a realizar manifestaciones violentas, incluso mediante herramientas digitales.
Las medidas se anunciaron después de los disturbios en Milán, donde, según Meloni, se registraron 330 detenciones en esa ciudad y otras localidades. La mandataria sostuvo que las protestas son un derecho, pero que la violencia y los saqueos constituyen delitos.
Por otra parte, el presidente italiano, Sergio Mattarella, frenó la propuesta de otorgar facultades de policía judicial a los militares desplegados en Milán, que les habrían permitido realizar arrestos. El decreto prevé reforzar la seguridad de la ciudad con 500 soldados hasta el 31 de diciembre de 2026, quienes podrán colaborar con las fuerzas del orden sin asumir esas atribuciones policiales.

















