Gobiernos de Sonora y Tamaulipas desmienten investigaciones y retiro de visas de Durazo y Villarreal
México.- Los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron las versiones que señalan una supuesta revocación de visas estadounidenses a los gobernadores Alfonso Durazo Montaño y Américo Villarreal Anaya, así como la existencia de investigaciones en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Las respuestas oficiales surgieron después de la publicación de un reportaje del diario Los Angeles Times, en el que se afirma que ambos mandatarios estatales estarían bajo escrutinio de autoridades estadounidenses y habrían enfrentado restricciones migratorias.
A través de la red social X, la coordinadora general del Sistema Estatal de Comunicación Social de Sonora, Paloma María Terán, calificó como falsa la información relacionada con el gobernador Alfonso Durazo. La funcionaria aseguró que el mandatario cuenta con una visa vigente y afirmó que no existe ninguna notificación oficial sobre investigaciones por parte del Gobierno de Estados Unidos.
En Tamaulipas, el coordinador de Comunicación Social del gobierno estatal, Gerardo Algarín, también rechazó las versiones difundidas por el medio estadounidense. El vocero sostuvo que las acusaciones carecen de sustento documental y afirmó que no existen pruebas verificables que respalden los señalamientos contra el gobernador Américo Villarreal.
«La verdad se demuestra con evidencia; las insinuaciones jamás sustituyen a las pruebas», expresó Algarín al responder a las publicaciones que han circulado en medios y redes sociales.
El reportaje citado señala que ambos gobernadores continuarían ingresando a territorio estadounidense mediante mecanismos de cooperación con autoridades de ese país, pese a las supuestas restricciones migratorias. No obstante, hasta el momento, ninguna autoridad estadounidense ha emitido un posicionamiento público que confirme oficialmente la existencia de investigaciones o la revocación de visas.
La controversia se desarrolla en un contexto de creciente atención de Washington sobre el combate al narcotráfico y los presuntos vínculos entre organizaciones criminales y actores políticos en México, un tema que ha generado tensiones y debate en la relación bilateral durante los últimos meses.
















