Gases de efecto invernadero alcanzan nuevos récords históricos, advierte la OMM
Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron nuevos máximos históricos en 2025, lo que favorecerá un mayor aumento de la temperatura global a largo plazo, advirtió la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
De acuerdo con su Boletín sobre los Gases de Efecto Invernadero, la concentración media mundial de dióxido de carbono (CO2) llegó a 426.8 partes por millón (ppm), un incremento de 153 por ciento respecto a los niveles de la era preindustrial, tomada como referencia desde 1750.
El metano también registró un máximo histórico, con 1 mil 948 partes por mil millones, mientras que el óxido nitroso alcanzó 339.1 partes por mil millones. Ambos gases se encuentran entre los principales responsables del efecto de calentamiento provocado por la actividad humana.
La OMM señaló que el aumento de estos gases intensifica la retención de calor en la atmósfera y agrava los riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos. Además, advirtió que el dióxido de carbono permanece durante décadas e incluso siglos en la atmósfera, por lo que sus efectos se prolongan mucho después de su emisión.
El organismo explicó que las concentraciones no representan únicamente las emisiones de un año, sino la cantidad de gases que se acumulan en la atmósfera. En el caso del CO2, aproximadamente la mitad de lo que se emite cada año permanece en el aire, mientras que el resto es absorbido por los ecosistemas terrestres y los océanos.
Entre 2024 y 2025, la concentración media mundial de dióxido de carbono aumentó 2.8 ppm. Aunque el incremento fue menor al registrado durante el periodo anterior, la OMM indicó que sigue representando una aportación importante de carbono a la atmósfera, principalmente por la quema de combustibles fósiles.
El informe también advierte sobre el aumento de otros gases industriales, como el hexafluoruro de azufre (SF6), cuya permanencia en la atmósfera supera los mil años. La organización destacó la importancia de monitorear estos compuestos para evitar que sus efectos reduzcan los beneficios climáticos de la transición hacia energías limpias.

















