Estrecho de Ormuz cerrado: Hidrocarburos al alza mientras Irán pide aplazar conversaciones sobre el programa nuclear
Ormuz.- A pesar de un alto el fuego vigente, las relaciones entre Estados Unidos e Irán continúan tensas en torno al estratégico Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global, por la que circula cerca del 20% del petróleo y gas del mundo. El bloqueo impuesto por Washington busca frenar las exportaciones petroleras iraníes, una de las principales fuentes de ingresos de Teherán, lo que podría obligar al país a reducir su producción ante la limitada capacidad de almacenamiento.
La crisis ha comenzado a generar costos políticos para el presidente Donald Trump, especialmente por el aumento en los precios internacionales del petróleo y la gasolina, justo antes de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos. Los aliados de Washington en el golfo Pérsico, que dependen del estrecho para exportar hidrocarburos, también se ven afectados, mientras crece la presión internacional para poner fin al bloqueo.
Trump aseguró que Irán le ha comunicado encontrarse en un “estado de colapso” y con interés en que Estados Unidos reabra el Estrecho de Ormuz “lo antes posible”. No obstante, el mandatario ha manifestado su insatisfacción con la propuesta iraní para reactivar la vía y poner fin al conflicto, la cual contempla aplazar las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
En este contexto, los precios del petróleo han comenzado a subir, con el crudo intermedio de Texas (WTI) alcanzando los 99.86 dólares por barril. Este incremento ha sido impulsado por el escepticismo de Trump frente a la propuesta iraní, lo que ha debilitado las expectativas de una pronta reapertura de la ruta marítima.
A nivel internacional, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió sobre el creciente costo humanitario de la crisis, que ha derivado en escasez de combustible y alimentos en diversas economías. En paralelo, el canciller alemán y el ministro francés de Relaciones Exteriores criticaron a Estados Unidos por su enfoque en el conflicto, al considerar que se requiere una estrategia más clara.
Trump prorrogó indefinidamente el alto el fuego acordado el 7 de abril; sin embargo, un acuerdo permanente sigue siendo esquivo. Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos permanecen estancadas y, aunque hubo intentos de mediación por parte de Pakistán, el presidente estadounidense canceló un viaje de sus emisarios a Islamabad.
En este escenario, Irán busca persuadir a Omán para respaldar un mecanismo de peaje para los buques que transitan por el estrecho, mientras insiste en el levantamiento del bloqueo estadounidense como condición previa para retomar el diálogo. La situación continúa siendo volátil, con elevados costos humanos y económicos para todas las partes involucradas.














