El Vaticano declara cisma en la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tras consagraciones episcopales sin autorización
El Vaticano.- La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) mantiene una situación canónica irregular dentro de la Iglesia católica desde que, en 1988, su fundador, el arzobispo Marcel Lefebvre, consagró a cuatro obispos sin el mandato del papa durante una ceremonia celebrada en Écône, Suiza.
En ese momento, el Vaticano calificó las consagraciones como un «acto cismático» y decretó la excomunión de los obispos involucrados, al considerar que desafiaban directamente la autoridad del pontífice.
La FSSPX fue fundada en 1970 por Marcel Lefebvre y se caracteriza por su rechazo a varias de las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II, además de promover la celebración de la misa según el rito tradicional en latín. Con el paso de los años, la organización ha reunido a fieles que consideran que dichas reformas modificaron aspectos fundamentales de la doctrina y la liturgia católicas.
La fraternidad ha defendido históricamente sus acciones al argumentar que existía un «estado de necesidad» dentro de la Iglesia que justificaba la continuidad de su obra sacerdotal. Sin embargo, el Vaticano ha sostenido que las consagraciones episcopales sin autorización pontificia constituyeron una grave ruptura de la disciplina eclesiástica.
Aunque en años posteriores la Santa Sede dio pasos para favorecer el diálogo y facilitar el regreso de los miembros de la FSSPX a la plena comunión con la Iglesia, la fraternidad continúa manteniendo un estatus canónico irregular, lo que ha generado un prolongado debate sobre su relación con Roma y el futuro del movimiento tradicionalista dentro del catolicismo.


















