Apicultores de Gaza intentan reconstruir sus colmenas entre la destrucción y la escasez
Gaza.- La guerra en Gaza ha dejado no solo un alto costo humano, sino también un grave impacto ambiental que afecta a los ecosistemas locales. El asedio israelí ha devastado huertos y árboles que eran esenciales para la vida de las abejas de Sameh Al Aqad, un apicultor de la región.
Desplazado durante meses debido a los bombardeos, Al Aqad ha regresado a su hogar en Jan Yunis solo para encontrar que de sus 100 colmenas, solo dos han sobrevivido a la destrucción. «Las colmenas estaban rotas, los marcos y todo lo demás había desaparecido», explica Al Aqad, quien ahora se enfrenta al desafío de reconstruir su apiario con recursos muy limitados.
La situación en Gaza es crítica, con un 80% de los edificios dañados y una significativa reducción de las tierras cultivables. Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), solo el 3% de las tierras agrícolas permanecen intactas, una disminución del 25% desde el alto el fuego de octubre.
La destrucción de huertos de cítricos, almendros y melocotoneros ha llevado a una escasez de alimento para las abejas. «Antes de la guerra había campos abiertos, huertos, árboles y otros recursos para que las abejas se alimentaran», dice Al Aqad, lamentando la pérdida de polen y flores.
Al regresar, se dio cuenta de que todas sus abejas habían desaparecido, lo que lo llevó a comprar nuevas y a intentar revivir sus colmenas con materiales escasos debido al bloqueo israelí. «Criar abejas es caro. Aún así, compré abejas y las crié, pero no podíamos conseguir medicinas ni materiales», explica.
La apicultura en Gaza enfrenta «inmensas» dificultades, con una falta total de herramientas y suministros. Al Aqad espera que se reabran los cruces fronterizos para poder acceder a lo que necesita y que la vida en la región pueda volver a la normalidad.
«Las abejas son parte de nuestras vidas, de nuestra sangre. Son nuestro alimento, nuestro trabajo y el sustento de nuestros hijos», concluye Al Aqad, reafirmando su compromiso con su oficio a pesar de los desafíos.















