Alex Saab se declara culpable de lavado de dinero en EU y acuerda cooperar con autoridades
El empresario y exministro venezolano Alex Saab se declaró culpable de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas ante una corte federal de Miami, como parte de un acuerdo alcanzado con la Fiscalía de Estados Unidos.
Saab, señalado por autoridades estadounidenses como presunto testaferro del expresidente venezolano Nicolás Maduro, compareció ante la jueza Kathleen M. Williams y cambió su declaración previa de “no culpable” por una de culpabilidad. “Culpable, señoría”, respondió durante la audiencia.
De acuerdo con el pacto de 12 páginas, Saab aceptó cooperar plenamente con el Departamento de Justicia de Estados Unidos mediante la entrega de información, documentos y testimonios en procesos judiciales que sean solicitados por las autoridades. El documento señala que también proporcionará información sobre altos funcionarios del Gobierno de Venezuela involucrados en actividades ilícitas.
En su declaración, el empresario reconoció que desde 2015 participó, junto con funcionarios venezolanos y otros cómplices, en un esquema relacionado con sobornos y pagos ilegales vinculados al programa de asistencia alimentaria Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), cuyos recursos fueron transferidos a cuentas en el sur de Florida.
El acuerdo contempla que la Fiscalía solicite una sentencia menor, aunque Saab podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión. La sentencia definitiva está prevista para enero próximo.
El empresario colombiano de origen venezolano ya había enfrentado cargos por lavado de dinero en Miami y fue liberado en 2023 durante el Gobierno de Joe Biden, como parte de un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Venezuela. Posteriormente regresó a Venezuela, donde ocupó el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional.
Saab fue nuevamente llevado ante tribunales estadounidenses en mayo, después de ser deportado desde Venezuela. Su proceso ocurre mientras Nicolás Maduro permanece detenido en Nueva York y enfrenta cargos federales por narcotráfico, narcoterrorismo y posesión de armas.

















