Trastornos de Conducta Alimentaria en hombres, una realidad invisbilizada en el país
México.- En México, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en hombres siguen siendo un problema poco visibilizado, lo que provoca que el diagnóstico pueda retrasarse hasta cinco años. La Secretaría de Salud ha advertido que este fenómeno suele minimizarse tanto por los propios pacientes como por algunos profesionales de la salud.
De acuerdo con el académico José Eduardo Otáñez Ludick, de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, muchos hombres no buscan atención médica o, cuando lo hacen, sus síntomas no se evalúan con una perspectiva de género adecuada. “Los hombres suelen acudir al médico cuando ya no pueden más con una enfermedad o, al pedir ayuda, sus síntomas son invalidados”, explicó.
El caso de Carlos Eduardo Graterol refleja esta problemática. Durante años, normalizó conductas como los atracones, los ayunos prolongados y una preocupación constante por su cuerpo, sin saber que padecía un trastorno alimentario. “No conocía a ningún hombre con estos trastornos. Pensaba que lo que me pasaba era normal”, relató. Fue hasta los 28 años cuando recibió un diagnóstico, después de consultar a varios especialistas que no identificaron su condición.
Los TCA son trastornos de salud mental que alteran de forma patológica la relación con la alimentación. Entre los más conocidos se encuentran la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón; sin embargo, existen otros menos visibilizados, como la pica, la rumiación, la ortorexia y la vigorexia. Sus causas son multifactoriales e incluyen factores familiares, sociales, biológicos y psicológicos, particularmente en personas con rasgos perfeccionistas.
Carlos recuerda que los comentarios sobre su peso comenzaron desde la infancia. En la adolescencia, llegó a perder 20 kilos en tan solo dos meses debido a ejercicio excesivo y restricción alimentaria, lo que detonó nuevas conductas de riesgo. “Nada era suficiente. Cuando bajé de peso, decían que me veía enfermo; antes, que estaba gordo”, contó.
Especialistas advierten que estos trastornos pueden tener consecuencias graves, como problemas digestivos y cardíacos, además de depresión, ansiedad, aislamiento social e incluso riesgo suicida. En casos severos, pueden ser mortales.
En cuanto a cifras, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2022 reporta una prevalencia de riesgo de TCA de 1.2% en hombres adolescentes, frente a 2.0% en mujeres. No obstante, expertos consideran que existe un subregistro importante, ya que muchos casos no llegan a consulta. Otáñez subrayó que cuando una persona busca ayuda y es invalidada, puede dejar de intentarlo.
Ante este panorama, especialistas enfatizan la necesidad de capacitar al personal de salud con perspectiva de género y promover un enfoque integral y multidisciplinario para la detección oportuna. También recomiendan a la población escuchar y validar a quienes expresan malestar, evitar comentarios sobre el cuerpo o la alimentación y acompañar hacia atención especializada.
Hoy, Carlos ha encontrado en compartir su experiencia una forma de recuperación. “Ahora disfruto comer, me doy mi tiempo y soy más consciente. Hablarlo también sana”, afirmó.
Visibilizar los TCA en hombres es fundamental para prevenir, detectar y tratar estos trastornos a tiempo, recordando que pueden afectar a cualquier persona, sin importar su género.















