RSF acusa a Trump de intensificar la «guerra contra los medios»
EEUU.- Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció que, desde su regreso a la Casa Blanca para un segundo mandato, Donald Trump ha intensificado lo que describe como una “guerra contra los medios”, convirtiéndose en uno de los “peores depredadores de la libertad de prensa en el mundo”.
En un informe publicado el pasado martes, la organización evaluó el primer año de esta nueva presidencia y advirtió que Trump corre el riesgo de situarse al nivel de regímenes autoritarios, debido a la acumulación de ataques de su administración contra periodistas y medios de comunicación.
Clayton Weimers, director ejecutivo de RSF para Norteamérica, afirmó que “el presidente de Estados Unidos libra una guerra total contra la libertad de prensa y el periodismo”, y sostuvo que cualquier periodista, artículo o medio que incomode al mandatario se convierte en un blanco directo.
Según Weimers, esta ofensiva no se limita a la retórica, sino que se traduce en acciones concretas como amenazas, castigos administrativos, investigaciones selectivas, recortes de financiamiento, campañas de desprestigio y presión política contra medios independientes.
“La guerra de Donald Trump contra la libertad de prensa tiene consecuencias dramáticas para la democracia estadounidense y para el acceso a información fiable en todo el mundo”, advirtió RSF, al tiempo que subrayó la urgencia de frenar esta tendencia.
La organización recordó que la hostilidad de Trump hacia los medios no es nueva. Desde hace más de una década ha calificado a periodistas críticos como “enemigos del pueblo” y los ha acusado de difundir información falsa. Sin embargo, en este segundo mandato, la retórica se ha visto acompañada de medidas institucionales que agravan el escenario.
RSF identificó cerca de 50 acciones que considera atentatorias contra la libertad de prensa, entre ellas la censura de datos gubernamentales, el desmantelamiento de medios públicos, el uso de agencias federales para castigar a medios críticos, la suspensión de fondos internacionales para el periodismo, procesos judiciales selectivos y la colocación de personas afines en cargos estratégicos.
A juicio de la organización, este patrón de comportamiento coloca a Trump al nivel de “dictadores implacables”, comparándolo con figuras como Vladímir Putin, en Rusia, y Daniel Ortega, en Nicaragua.
















