Prevención de enfermedades respiratorias incluye cambios en la alimentación: SSASLP
SLP.- Durante la temporada invernal, las bajas temperaturas y los cambios constantes de clima generan condiciones que incrementan el riesgo de infecciones respiratorias, principalmente por la reducción en la respuesta del sistema inmunológico y la mayor exposición a virus en espacios cerrados.
Ante este panorama, la alimentación juega un papel relevante para mantener las defensas del organismo en buen estado.
Especialistas en salud señalan que una dieta equilibrada, rica en alimentos que aporten energía, ayuda al cuerpo a conservar el calor y a mantener estables sus funciones metabólicas.
Entre las opciones recomendadas se encuentran los cereales integrales, las legumbres, así como tubérculos como la papa y el camote, que brindan energía de forma constante a lo largo del día.
Otro elemento clave es el consumo regular de alimentos ricos en vitamina C, nutriente que contribuye al fortalecimiento del sistema inmune.
Frutas como guayaba, cítricos y kiwi forman parte de las alternativas que pueden integrarse a la alimentación diaria, ya que favorecen la prevención de infecciones y apoyan los procesos de recuperación ante enfermedades respiratorias.
Aunque en épocas de frío suele disminuir la sensación de sed, la hidratación continúa siendo indispensable.
El consumo de agua simple, así como de infusiones y caldos naturales, ayuda a mantener las vías respiratorias húmedas y a optimizar la respuesta del organismo ante agentes infecciosos.
Además de la alimentación, se recomienda mantener actividad física regular, incluso con rutinas sencillas como caminatas o ejercicios de bajo impacto, que favorecen la circulación y contribuyen al bienestar general.
Asimismo, se aconseja priorizar el consumo de alimentos calientes y preparados en casa, lo que permite un mejor control de los ingredientes y reduce la ingesta de grasas y sodio.
Finalmente, se subraya la importancia de complementar estas medidas con hábitos preventivos como el lavado frecuente de manos, la higiene en el hogar, el uso de cubrebocas cuando sea necesario y el cuidado al estornudar o toser.
Ante la presencia de síntomas respiratorios, se recomienda evitar la automedicación y acudir a una unidad de salud para recibir valoración médica oportuna.
Por: José Luis Vázquez
















