Precios de alimentos se disparan y llevan la inflación a 4.02%
México.- La inflación en México superó el umbral del 4% en febrero, al ubicarse en 4.02% anual, impulsada principalmente por el encarecimiento de verduras y cigarrillos. Este repunte llevó a analistas a revisar al alza sus pronósticos inflacionarios, especialmente ante la incertidumbre generada por la guerra en Irán, iniciada a finales de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general registró un incremento mensual de 0.50%. En comparación, en febrero de 2025 la inflación mensual había sido de 0.28%, mientras que la anual se ubicó en 3.77%.
Durante febrero, el índice de precios no subyacente creció 0.64% mensual, destacando un aumento de 4.94% en frutas y verduras.
Entre los productos con mayores incrementos destacan:
- Jitomate: +22.51% mensual (incidencia de 0.115 puntos en el INPC)
- Limón: +25.97% mensual (incidencia de 0.026 puntos)
- Papa y otros tubérculos: +20.86%
- Tomate verde: +18.89%
- Plátano: +10.79%
El fuerte encarecimiento de estos alimentos impactó también en los precios de comida preparada, ya que:
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías aumentaron sus precios 0.80% mensual.
- Otros alimentos preparados registraron un incremento de 0.86%.
Además, el rubro de alimentos, bebidas y tabaco mostró un aumento anual de 6.20%, con los cigarrillos destacando entre los productos con mayores incrementos, al subir 2.27% mensual.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, advirtió que la inflación ya había repuntado a 4.02% antes del inicio del conflicto en Irán, lo que añade incertidumbre al panorama inflacionario.
No obstante, señaló que no se anticipan presiones significativas en los precios de los energéticos, por lo que el Banco de México (Banxico) podría optar por mantener sin cambios su tasa de interés en la próxima reunión de política monetaria prevista para el 26 de marzo.
Siller también indicó que la tendencia favorable en la inflación no subyacente podría haber terminado con el nuevo escenario geopolítico. Ante ello, revisó su previsión para la inflación general a 4.05%, desde el 3.78% estimado previamente, al considerar que aún no existen señales claras de un retorno sostenido al objetivo de 3% establecido por Banxico.















