Ottawa inaugura consulado en Nuuk y respalda soberanía de Groenlandia
Nuuk.- Canadá confirmó la apertura de su primer consulado en Nuuk, capital de esta región autónoma que forma parte del Reino de Dinamarca. La inauguración oficial se llevó a cabo este viernes, luego de que condiciones climáticas adversas obligaran a posponerla desde noviembre de 2025, pese a que había sido anunciada en diciembre de 2024.
Si bien el Gobierno canadiense aclaró que la creación de esta oficina consular no está directamente vinculada a las pretensiones de Washington sobre Groenlandia, aprovechó la ocasión para reiterar su respaldo a la integridad territorial de Dinamarca y a la soberanía de Groenlandia.
La ceremonia contó con la presencia de la gobernadora general de Canadá, Mary Simon, y de la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, quien encabezó el izamiento de la bandera canadiense en el nuevo edificio diplomático. Anand afirmó que Canadá permanecerá “junto al pueblo de Dinamarca y al pueblo de Groenlandia, tanto a corto como a largo plazo”.
Previamente, en una reunión celebrada en Copenhague, Anand sostuvo un encuentro con su homólogo danés, Lars Løkke Rasmussen, en el que se comprometieron a fortalecer la relación diplomática entre ambos países. Rasmussen celebró la apertura del consulado, al considerar que facilitará una mayor cooperación y un incremento del comercio entre Canadá y Groenlandia.
Como parte del refuerzo de su presencia en el Ártico, Canadá envió también una patrullera rompehielos de su Guardia Costera, la Jean Goodwill, a las aguas cercanas a Nuuk. A la inauguración asistió además una delegación de inuit canadienses, quienes mantienen profundos lazos culturales con los inuit de Groenlandia, grupo que representa cerca del 90% de la población del territorio.
En este contexto, el lunes pasado los primeros ministros de Canadá, Mark Carney, y de Dinamarca, Mette Frederiksen, sostuvieron una conversación telefónica en la que reafirmaron su respaldo a los principios de soberanía e integridad territorial. Ambos coincidieron en que el futuro de Groenlandia debe ser decidido exclusivamente por los daneses y los groenlandeses.
Carney reiteró el compromiso de Ottawa con la soberanía de Dinamarca y Groenlandia, y volvió a rechazar cualquier pretensión territorial externa sobre esta región estratégica del Ártico.















