Narcominas y explosivos lanzados desde drones convierten a Apatzingán en zona de guerra
Apatzigan.- Apatzingán, en la región de Tierra Caliente de Michoacán, se ha convertido en uno de los municipios más golpeados por la violencia del crimen organizado, no solo por los enfrentamientos armados, sino por la creciente utilización de narcominas y explosivos lanzados desde drones.
De acuerdo con el Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán, al menos 34 personas han muerto y 45 han resultado heridas por la detonación de minas artesanales y ataques con explosivos desde enero de 2022.
El informe señala que 2025 ha sido el año más letal, con 19 víctimas mortales, seguido de 2024 con tres y 2023 con dos. Entre las principales víctimas se encuentran cortadores de limón y elementos del Ejército, desplegados en operativos contra la delincuencia organizada.
Apatzingán encabeza la lista de municipios afectados por estas prácticas de “guerra no convencional”, atribuidas a la asesoría de mercenarios colombianos y centroamericanos. Estas tácticas se han intensificado en el marco de la disputa entre grupos como Los Viagras, Los Blancos de Troya, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de la Virgen y remanentes de Los Templarios, principalmente por el control del cobro de piso y el narcomenudeo.
El documento también revela que al menos nueve localidades del municipio han sufrido desplazamiento forzado debido a la violencia y la colocación de minas. De los 300 habitantes desplazados, solo una cuarta parte ha logrado regresar a sus hogares.
Además del impacto humanitario, la inseguridad ha generado un deterioro económico, reflejado en la volatilidad de los precios del limón, principal producto agrícola de la región. Ante este panorama, el Observatorio hizo un llamado a implementar estrategias integrales de seguridad y desarrollo para recuperar la gobernabilidad y proteger a la población civil.
















