Mercado se expande para misioneros digitales
SLP.- Durante años, la evangelización en redes parecía una intención… por medio de cuentas dispersas y videos entre nichos de devotos.
No obstante, debe recordarse que la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa, significó un primer encuentro presencial de evangelizadores digitales de los cinco continentes.
Éste congregó a 600 «misioneros digitales» durante 2023.
Para julio de 2025, Roma acogió el primer Jubileo dedicado a ellos.
En la cita, se reunió a personas inscritas de más de 70 países.
Culminó con el saludo formal del papa León XIV.
Ese movimiento global ha encontrado eco en América Latina, donde el regreso de símbolos religiosos, lenguajes morales y discursos de identidad empiezan a cruzarse con la economía de plataformas.
Datos de la Friedrich Ebert Foundation muestran que casi 22 mil latinoamericanos de entre 15 y 35 años se asumen cristianos y católicos.
Lo expresan en línea.
Tan solo un emprendedor mexicano de 24 años convirtió una intuición religiosa en un producto para startup móvil.
Se trató de una app que bloquea notificaciones y el uso del smartphone mientras usuarios hacen oración.
La idea se consolidó, después de una cadena de experimentos fallidos con otras apps, de la fascinación por la inteligencia artificial generativa y de una inquietud por construir algo “con propósito”.
Se desarrolló la app en tres días con ayuda de IA y sin formación formal en programación o diseño.
Se notó que muchos cristianos y católicos ya usaban aplicaciones religiosas similares.
Se ha sostenido que la generación Z es público natural para este tipo de producto, al combinar la adicción al móvil y el renovado interés de contenidos religiosos, a cargo de gente joven.
Se ha afirmado que el mercado estadounidense ha sido el terreno más fértil para vender suscripciones de apps de consumo.
América Latina y España representan la siguiente frontera de expansión.
Aplicaciones han cobrado en promedio 40 dólares al año.
Y sin ofrecer prueba gratis, hay aplicaciones que ya generan más de 300 mil dólares anuales.
La monetización se apalanca sobre una máquina de contenido que comenzó de forma rudimentaria y después se profesionalizó con creadores y una operación intensiva en herramientas de IA.
Fue admitido que una de las formas de atraer atención a través de redes sociales, involucra contratar a creadores de contenido religioso para que hablen de su app -y de esa forma segmentrar perfiles-.
De ser influencer… un creador de contenido con 20 mil seguidores, ha procurado que la información sea uniforme y no sé postee cualquier cosa
En América Latina, donde la secularización nunca avanzó como en Europa occidental, la formalización puede tener consecuencias de negocio y cultura.
La región ofrece una mezcla de población joven, religiosidad todavía extendida, polarización identitaria y alta dependencia del smartphone.
Por: Paulina Rodríguez
















