Más de 350 rescatistas trabajan por rescatar a mineros en Sinaloa
Santa Fe.- Los trabajos para localizar a los tres mineros atrapados en la mina Santa Fe, en Sinaloa, han entrado en una nueva fase marcada por maniobras clave para reducir los riesgos en la zona.
Las autoridades activaron una bomba de 25 caballos de fuerza, que comenzó a operar a las 23:50 horas del sábado, con el objetivo de desalojar aproximadamente 12 mil 600 litros de agua acumulada. Esta acción forma parte de un operativo ininterrumpido que suma más de 255 horas de trabajo y la participación de 353 elementos.
El Puesto de Comando Unificado informó que ya se completó el tendido y la conexión del cableado eléctrico en el área de interés, lo que ha permitido avanzar en las labores de extracción de agua y preparación del terreno.
Actualmente, las maniobras se concentran en la estabilización de la presa de jales y el control de los niveles hídricos dentro de la mina, condiciones indispensables para permitir el ingreso seguro de las brigadas de búsqueda.
En paralelo, la perforación del barreno de exploración ha alcanzado los 79 metros lineales. Asimismo, se analiza el retiro de material en el contrapozo 81, tarea que se realiza sin interferir con las labores de bombeo.
En el operativo participan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Comisión Federal de Electricidad, autoridades estatales de Sinaloa y brigadas USAR, quienes trabajan de manera continua.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, realizó un recorrido de supervisión en la mina y sostuvo reuniones en el Puesto de Comando para evaluar los avances, además de mantener comunicación directa con los familiares de los mineros.
El incidente se originó el pasado 26 de marzo, tras el colapso de una presa de jales mientras 25 trabajadores realizaban labores de excavación. De ellos, 21 lograron salir por sus propios medios y uno más fue rescatado posteriormente, quedando tres aún atrapados.
Las autoridades han advertido que el entorno presenta una “extrema complejidad” debido a la acumulación de jales, filtraciones y riesgos estructurales. El 2 de abril, especialistas de la CFE identificaron un tapón natural inestable de rezaga y lodo, por lo que recomendaron la construcción de un tapón definitivo de concreto que permita soportar la presión hidráulica y facilitar una incursión segura.
















