Irán declara guerra abierta tras la muerte del Ayatolá Jameneí
Teherán.- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, calificó la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, como una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes”, y afirmó que Teherán se reserva el derecho de responder.
En un comunicado oficial, Pezeshkian describió el asesinato como un acto perpetrado por el “eje estadounidense-sionista” y lo consideró una grave afrenta para el mundo islámico, en particular para la comunidad chií.
El mandatario sostuvo que Irán tiene el “derecho y el deber” de tomar represalias contra los responsables de lo que calificó como un “crimen histórico”, y aseguró que el país empleará todos sus recursos para cumplir con esa obligación.
Tras la muerte de Jameneí, Pezeshkian asumió el liderazgo del país acompañado por un consejo integrado por el jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de los Guardianes, conforme al marco institucional iraní.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país responderá con “una fuerza nunca antes vista” si Irán concreta amenazas contra intereses estadounidenses o israelíes.
Pese a las advertencias, Irán continuó con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí, lo que activó las alarmas antiaéreas en ciudades como Tel Aviv y Jerusalén, elevando aún más la tensión en la región.















