Irán amenaza con cerrar Ormuz y responder a ataques de EUA e Israel
Ornuz.- El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha escalado de manera significativa en los últimos días, con una serie de ataques israelíes dirigidos a Teherán y al sur del Líbano, mientras Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz y responder contra intereses estadounidenses en la región.
La tensión aumentó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzara un ultimátum a Irán, exigiendo la apertura del estrecho en un plazo de 48 horas, bajo la advertencia de posibles ataques contra infraestructura energética iraní, incluidas centrales eléctricas.
Irán respondió señalando que está dispuesto a cerrar completamente el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes advirtió que cualquier ataque a sus instalaciones energéticas provocaría represalias inmediatas, incluyendo ofensivas contra infraestructura israelí y objetivos estadounidenses en la región.
En el sur del Líbano, Israel ha intensificado sus ataques, dejando zonas incomunicadas y causando la destrucción de viviendas y puentes estratégicos.
El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó estas acciones como un posible preludio a una invasión terrestre. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que su país está “aplastando al enemigo” y llamó a otros países a sumarse a la ofensiva.
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, se han reportado:
Más de 210 niños muertos en Irán
Más de 1,510 heridos en territorio iraní
Un total de víctimas mortales que oscila entre 1,230 y 3,230, según distintas fuentes
En Líbano, más de mil personas han muerto y cientos de miles han sido desplazadas.
En Israel, los ataques han dejado al menos 15 personas fallecidas, incluidos cuatro en Cisjordania.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que “todas las opciones están sobre la mesa”, incluido el posible envío de tropas.
Mientras tanto, reportes señalan que el sistema de mando iraní atraviesa un estado de desorganización, en medio de la presión militar.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, ante el riesgo de un mayor deterioro de la seguridad regional y una posible crisis energética global derivada de la situación en el estrecho de Ormuz.
















