Hambre aguda se expande en Darfur mientras la crisis humanitaria en Sudán se agrava
Darfur.- El hambre aguda amenaza a un número cada vez mayor de zonas en la región occidental de Darfur, en Sudán, de acuerdo con un informe reciente de la Clasificación Integrada de Fases de Seguridad Alimentaria (CIF). La advertencia se da en un contexto de violencia creciente, tras un ataque de fuerzas paramilitares contra un hospital militar en el sur del país que dejó al menos 22 personas muertas, entre ellas el director del centro médico y tres integrantes del personal de salud.
Desde abril de 2023, Sudán vive un conflicto armado entre el ejército regular y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), una guerra que la Organización de las Naciones Unidas ha calificado como la peor crisis humanitaria del mundo en la actualidad. La CIF informó que la desnutrición aguda ha alcanzado niveles compatibles con hambruna en dos ciudades de Darfur, aunque aún no se han cumplido todos los criterios técnicos para declarar oficialmente este fenómeno. El año pasado, la ciudad de El Fasher, principal núcleo urbano de la región, ya había sido señalada como afectada por hambruna tras un asedio de 18 meses.
El ataque más reciente ocurrió en Kouik, en la provincia de Kordofán del Sur, y dejó además ocho personas heridas. La Red de Médicos de Sudán denunció que este hecho forma parte de una serie de agresiones que han dejado a varios hospitales fuera de servicio, agravando aún más la situación humanitaria.
Según estimaciones de la ONU, más de 40,000 personas han muerto como consecuencia directa del conflicto, aunque se teme que la cifra real sea considerablemente mayor. Además, más de 14 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares. El informe de la CIF señala que en las ciudades de Umm Baru y Kernoi la situación es especialmente grave, con tasas de desnutrición aguda que afectan al 53% y al 32% de los niños menores de cinco años, respectivamente.
Aunque desde el inicio de la guerra civil se ha confirmado la existencia de hambruna en al menos siete áreas del país, el acceso limitado y la falta de información confiable han dificultado verificar los umbrales necesarios para declararla oficialmente en Umm Baru y Kernoi. La caída de El Fasher en octubre de 2025 en manos de las FAR provocó un desplazamiento masivo hacia localidades cercanas, lo que incrementó la presión sobre los recursos y la inseguridad alimentaria.
La CIF advirtió que la situación podría deteriorarse aún más en Kordofán, donde el conflicto ha interrumpido tanto la producción de alimentos como las cadenas de suministro. Ante este panorama, el organismo reiteró su llamado a un cese al fuego inmediato para evitar más muertes y sufrimiento.
En respuesta a la emergencia, Estados Unidos y la ONU buscan movilizar apoyo internacional a través de un nuevo Fondo Humanitario para Sudán. Hasta ahora, se han comprometido 700 millones de dólares, con aportaciones de 200 millones por parte de Estados Unidos y 500 millones de los Emiratos Árabes Unidos. Otros países, como Arabia Saudí, también han anunciado su intención de contribuir, aunque sin detallar montos.















