Expertos alertan que Mundial 2026 podría detonar una nueva ola de sarampión en México
México.- Expertos en salud advirtieron que el actual brote de sarampión en México, que ha dejado más de 10 mil casos y 31 muertes desde el 2025, podría agravarse debido a la llegada de millones de visitantes durante el Mundial 2026.
El médico cirujano Jorge Baruch Díaz, responsable de la Clínica del Viajero de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la Copa del Mundo podría provocar un aumento en los contagios, debido a que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía aérea.
“Es muy probable que, después del torneo, los tres países organizadores enfrenten una nueva ola de contagios, ya que no será posible vacunar al porcentaje de la población que aún carece de inmunización en menos de cuatro meses”, señaló.
Baruch advirtió que el repunte será especialmente significativo entre las personas no vacunadas, por lo que urgió a intensificar las campañas de vacunación antes del inicio del torneo, programado para el 11 de junio. Indicó que alcanzar la inmunidad colectiva en el tiempo restante es prácticamente imposible.
Asimismo, alertó que el aumento de casos podría retrasar la certificación de países libres de sarampión en Norteamérica, y consideró que México podría perder este estatus antes del Mundial. No obstante, aseguró que las políticas sanitarias vigentes permitirán evitar que el brote se salga de control.
Por su parte, Areli Pérez, directora médica de la organización Medical Impact, coincidió en que un aumento de contagios durante el Mundial es una posibilidad, aunque expresó confianza en la eficacia de las campañas de vacunación impulsadas por el Gobierno.
Baruch también hizo un llamado a las personas que planean asistir al torneo a vacunarse contra el sarampión, y consideró acertada la recomendación promovida por México ante la FIFA.
Ambos especialistas coincidieron en que la estrategia debe centrarse en el control de los casos antes del inicio del Mundial, especialmente en comunidades vulnerables, como poblaciones rurales e indígenas en estados como Jalisco y Chiapas, donde se ha registrado una mayor incidencia.














