Escalada bélica sacude Medio Oriente y dispara los precios del petróleo
EEUU.- La guerra en Medio Oriente parece estar lejos de concluir y, por el contrario, registra un incremento significativo en las hostilidades.
Este miércoles, Israel y Estados Unidos intensificaron sus bombardeos contra fuerzas de seguridad iraníes y otros símbolos de poder en Irán, mientras Teherán advirtió que responderá con la destrucción de infraestructura militar y económica en la región.
Durante una conferencia en el Pentágono, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, informó que un submarino de Estados Unidos hundió un buque de guerra iraní mediante un torpedo, lo que representaría el primer ataque de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial.
En paralelo, Israel continuó sus bombardeos sobre Teherán y realizó ataques contra Hezbollah, el grupo político-paramilitar libanés respaldado por Irán.
Como respuesta, Irán lanzó ataques contra Bahréin, Kuwait e Israel, ampliando el alcance del conflicto.
La intensidad de los ataques ha sido tal que la televisión estatal iraní anunció la suspensión de la ceremonia luctuosa por el ayatolá Alí Jamenei, quien falleció el primer día del conflicto.
Hasta ahora, la guerra ha dejado:
- Más de mil 045 muertos en Irán
- 11 fallecidos en Israel
- Más de 50 víctimas en Líbano
- Seis soldados estadounidenses muertos
Además, los combates han interrumpido el suministro mundial de petróleo y gas, afectando el transporte marítimo internacional y dejando a cientos de miles de viajeros varados en la región.
Israel ha atacado instalaciones vinculadas al Basij, una fuerza paramilitar voluntaria perteneciente a la Guardia Revolucionaria iraní, así como otras estructuras relacionadas con la seguridad interna del país.
Tanto líderes israelíes como estadounidenses han señalado que esperan que la población iraní se levante contra el régimen teocrático, lo que sugiere que la ofensiva tiene objetivos políticos y estratégicos más amplios.
Los medios estatales iraníes comenzaron a referirse al conflicto como la “guerra de Ramadán”, lo que sugiere que las autoridades preparan a la población para una confrontación prolongada.
El almirante Brad Cooper, comandante militar de Estados Unidos en Medio Oriente, advirtió:
“Apenas hemos comenzado”.
A pesar de los bombardeos, explosiones se escucharon sobre Jerusalén, mientras el ejército israelí reportó el lanzamiento de misiles iraníes hacia su territorio. En Bahréin también se activaron sirenas antiaéreas ante ataques provenientes de Irán.
La Fundación de Asuntos de Mártires y Veteranos de Irán confirmó las cifras de víctimas y advirtió que la “mala conducta” de Estados Unidos tendrá consecuencias para la infraestructura militar y económica de la región.
En los mercados internacionales, el crudo Brent subió a 84 dólares por barril, lo que representa un aumento superior al 15% desde el inicio del conflicto, generando preocupación por su impacto en la economía mundial.
A la tensión militar se suma la incertidumbre política en Irán tras la muerte de Jamenei, mientras se debate la designación de un nuevo líder supremo entre figuras de línea dura y sectores reformistas.
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que cualquier nuevo líder iraní será considerado objetivo militar si mantiene planes de agresión contra Israel y sus aliados.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado a los iraníes a levantarse contra su gobierno, aunque ha minimizado la posibilidad de que la guerra derive en la caída inmediata del régimen.















