Endurecimiento migratorio en EUA generan temor en comunidades educativas
EEUU.- Durante la actual administración en Estados Unidos, el reforzamiento de las políticas migratorias y el aumento de la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado cambios perceptibles en comunidades latinas, particularmente en escuelas y centros de cuidado infantil.
En distintos planteles educativos, actividades extracurriculares como visitas a parques, bibliotecas y eventos culturales han sido canceladas o modificadas por razones de precaución. En uno de los casos citados, una escuela decidió suspender un desfile con motivo del Mes de la Herencia Hispana luego de que personas con estatus migratorio legal comenzaran a ser detenidas por autoridades migratorias.
La percepción de vulnerabilidad se intensificó tras un incidente ocurrido en un preescolar de Chicago, donde una maestra fue arrestada por agentes del ICE. De acuerdo con portavoces oficiales, la detención se produjo después de que la mujer abandonara un vehículo perseguido por las autoridades y se refugiara en el centro educativo, siendo arrestada posteriormente en el vestíbulo del plantel.
Datos especializados indican que cerca del 20% de los trabajadores del sector de cuidado infantil en Estados Unidos son inmigrantes, proporción que se eleva hasta aproximadamente el 40% en entidades como California, Nueva York y el Distrito de Columbia. La mayoría de estos empleados cuenta con autorización legal para trabajar y, en muchos casos, con niveles educativos superiores al promedio del sector, lo que resulta clave para atender programas preescolares bilingües o en español.
Informes recientes señalan una disminución en el número de inmigrantes empleados en este sector, fenómeno que algunos análisis vinculan con una menor participación laboral de madres con hijos pequeños. A ello se suman cambios en programas migratorios como el Estatus de Protección Temporal (TPS), que han provocado la pérdida de estatus legal para cientos de miles de personas, afectando su estabilidad laboral.
Directivos de centros educativos han advertido que el entorno de vigilancia migratoria ha impactado la salud mental del personal docente, con reportes de ataques de pánico durante la jornada laboral. En respuesta, algunas instituciones han priorizado la atención psicológica del personal ante el riesgo de que su estado emocional influya en el bienestar de los estudiantes.
También se han identificado efectos en los niños, como un aumento en conductas ansiosas y episodios emocionales en escuelas donde se han registrado detenciones cercanas. Frente a ello, algunos planteles han implementado protocolos de confinamiento y espacios de regulación emocional.
Autoridades escolares subrayan que estos impactos no se limitan a comunidades de bajos recursos, sino que también se observan en zonas de mayor nivel socioeconómico, lo que, a su juicio, refleja una ampliación del alcance social de las actuales políticas migratorias.
















