Crisis energética golpea el precio de los viajes en avión
EEUU.- Viajar en avión se ha vuelto cada vez más complicado para millones de personas en el mundo. El aumento en el precio de los boletos, la menor disponibilidad de vuelos y la necesidad de replantear si el gasto realmente vale la pena están transformando la forma en que se planean los viajes.
Esta situación está estrechamente ligada a la inestabilidad en los precios del petróleo y del combustible aéreo, que se han incrementado de manera considerable desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.
Los enfrentamientos en zonas cercanas al estrecho de Ormuz han afectado el flujo global de crudo, generando presión sobre el suministro y elevando los costos en la industria aérea. De acuerdo con Shye Gilad, ex capitán de aerolínea y actual docente en la Universidad de Georgetown, “la volatilidad es la verdadera historia”, lo que dificulta que las aerolíneas puedan realizar pronósticos precisos sobre los precios futuros.
Ante este panorama, las aerolíneas han optado por actuar con cautela: están recortando vuelos y ajustando tarifas. Este impacto alcanzará a la mayoría de los viajeros, aunque las aerolíneas de bajo costo y sus clientes serán los primeros en resentirlo y con mayor intensidad.
En las últimas semanas, los precios del petróleo han mostrado fuertes variaciones, superando brevemente los 119 dólares por barril antes de descender por debajo de los 95 dólares tras un alto al fuego temporal en Oriente Medio.
Sin embargo, estas fluctuaciones no se traducen de inmediato en tarifas más bajas. Las aerolíneas pueden tardar meses en ajustar precios, por lo que los viajeros difícilmente verán un alivio a corto plazo. Ed Bastian, director ejecutivo de Delta Air Lines, advirtió que el incremento en el combustible podría representar hasta 2,000 millones de dólares adicionales en gastos operativos durante el segundo trimestre.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, el precio promedio del combustible de aviación alcanzó los 209 dólares por barril, frente a los cerca de 99 dólares registrados a finales de febrero. En respuesta, aerolíneas como Delta, United, Southwest y JetBlue han comenzado a trasladar estos costos a los pasajeros mediante el aumento de tarifas y cargos adicionales, como el equipaje.
Algunas compañías, como United Airlines, han adoptado esquemas de “paga por lo que quieres” en cabinas premium, donde servicios antes incluidos —como la selección de asiento— ahora se cobran por separado. A nivel internacional, aerolíneas como Cathay Pacific y Air India también han incrementado sus recargos por combustible.
La incertidumbre ya está modificando los hábitos de los viajeros. Algunos optan por destinos más cercanos o incluso por cancelar sus planes. Bill Moorehouse, viajero frecuente, señaló que ahora prefiere quedarse cerca de casa.
En paralelo, las aerolíneas han reducido sus operaciones. BNP Paribas estima que los horarios globales de vuelos en abril disminuyeron aproximadamente un 5%.
Estos recortes afectan especialmente a las aerolíneas de bajo costo, que cuentan con menor margen para absorber aumentos inesperados.















