Corte de internet en Irán genera pérdidas millonarias en medio de protestas
Teherán.- Irán se encuentra en su decimoséptimo día de apagón digital, durante el cual los comerciantes del país tienen acceso limitado a Internet. Según el jefe de la Cámara de Comercio Irán-China, Majid Reza Hariri, los comerciantes pueden conectarse a la red durante solo 20 minutos al día, pero deben hacerlo bajo la supervisión de un observador designado por la Cámara de Comercio de Teherán.
Hariri comentó que este tiempo de acceso es «no ideal», ya que en 20 minutos solo es posible revisar algunos correos electrónicos. La restricción se implementó debido a las preocupaciones de las autoridades sobre posibles ataques cibernéticos, aunque no se ha especificado qué organismo supervisa el uso de Internet ni qué tipo de contenido se busca controlar.
El funcionario destacó que este método no es una solución adecuada al problema del corte de Internet, ya que las aplicaciones de mensajería se han convertido en herramientas esenciales para la comunicación con socios comerciales en el extranjero. «Toda nuestra comunicación con otros países se realiza a través de estas plataformas», afirmó Hariri, enfatizando la necesidad de encontrar soluciones que protejan la infraestructura del país sin obstaculizar la actividad económica.
Las autoridades iraníes aún no han proporcionado datos sobre el costo económico del apagón, que ya dura 17 días. Sin embargo, el grupo de monitoreo de Internet NetBlocks ha estimado que cada día de interrupción le cuesta al país más de 37 millones de dólares.
El corte de Internet se inició el 8 de enero, coincidiendo con el pico de las protestas antigubernamentales que comenzaron el 28 de diciembre, las cuales han sido objeto de una dura represión estatal. Según la versión oficial, más de 3,100 personas han muerto en estos enfrentamientos, aunque organizaciones no gubernamentales como HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan la cifra a 5,495.
La República Islámica ha culpado a Estados Unidos e Israel, así como a sus «agentes terroristas», por las muertes, mientras que organismos como Amnistía Internacional han denunciado la represión estatal y calificado los eventos recientes como una «masacre».
















