Apagón masivo deja a seis millones de cubanos sin electricidad
La Habana.- El 5 de marzo, alrededor de seis millones de cubanos quedaron sin servicio eléctrico luego de una avería en la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, lo que provocó la caída del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en aproximadamente dos tercios del país, incluida La Habana.
La estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que se activaron los protocolos correspondientes para restablecer el servicio lo antes posible.
La desconexión del SEN se originó por la “salida inesperada” de la central Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, a causa de un salidero en la caldera detectado a las 12:41 horas (hora local).
Esta planta ha registrado fallas técnicas recurrentes en los últimos años, en medio del deterioro de la infraestructura energética y la escasez de combustible que enfrenta el país.
Tres horas después de la avería, solo el 2.5 % de los usuarios en La Habana contaban con suministro eléctrico.
El apagón también afectó los sistemas de comunicación, incluidos los servicios de telefonía móvil y fija, así como la señal de radio y televisión nacional.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó que se trabaja en la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional.
Para ello, se está utilizando la central termoeléctrica de Felton y la central de Boca de Jaruco, que opera con gas, con el objetivo de facilitar la reconexión del sistema.
El proceso de restablecimiento es complejo, ya que requiere la creación de “islas de energía”, las cuales posteriormente se interconectan para reactivar gradualmente las centrales y restablecer el suministro eléctrico.
En apagones anteriores, este procedimiento ha llegado a tardar varios días.
La situación se complica debido a que numerosos motores de generación distribuidos en el país se encuentran fuera de operación por falta de combustible, un problema que el gobierno cubano atribuye en parte al bloqueo estadounidense.
Cuba enfrenta una crisis energética desde mediados de 2024, la cual se ha intensificado en los últimos meses.
Aunque la avería en la central Antonio Guiteras no está directamente relacionada con las sanciones de Estados Unidos, la escasez de combustible sí ha sido vinculada por las autoridades cubanas a estas medidas.
Antes de la falla, la UNE ya había previsto apagones que afectarían al 63 % del país, uno de los porcentajes más altos desde que comenzaron a publicarse estadísticas energéticas en 2022.
En algunas regiones de la isla, los cortes de electricidad superan las 20 horas diarias, mientras que en ciertos sectores de La Habana alcanzan más de 15 horas.
La crisis energética cubana está relacionada con una infrafinanciación crónica del sistema eléctrico, cuyo saneamiento requeriría inversiones estimadas entre 8 mil y 10 mil millones de dólares.
Los apagones han tenido un fuerte impacto en la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, además de convertirse en uno de los principales detonantes de protestas sociales en los últimos años.
La situación actual pone de relieve la necesidad urgente de inversiones y reformas en el sector energético para evitar nuevas crisis y mejorar las condiciones de vida de la población.















