Alerta en sonora por reclutamiento forzado de niños de entre ocho y nueve años
México.- El crimen organizado en México ha ampliado sus prácticas ilegales y ha puesto ahora la mira en los menores de edad, lo que ha generado una grave crisis en diversas regiones del país, especialmente en Sonora. En este estado se han documentado casos alarmantes de niños de entre 8 y 9 años que son reclutados por organizaciones delictivas. En algunas ocasiones, estos menores son obligados a portar armas que pesan más que su propio cuerpo, una imagen que refleja la magnitud del problema.
Este fenómeno, que durante años se asoció principalmente con conflictos armados en Centroamérica, se ha convertido en una realidad local que evidencia el nivel de degradación humanitaria alcanzado por los grupos criminales para mantener sus estructuras operativas. Marco Antonio Paz Pellat, vocero del Comité Ciudadano de Seguridad Pública de Sonora, ha señalado que el reclutamiento forzado de menores es consecuencia directa de la actual dinámica de confrontación a nivel nacional.
De acuerdo con el especialista, las bajas significativas que las fuerzas federales y estatales han infligido a los cárteles han provocado un déficit de “recursos humanos” en sus filas. Ante ello, las organizaciones delictivas han intensificado estrategias de captación cada vez más agresivas, dirigidas a poblaciones jóvenes y altamente vulnerables.
Aunque la gravedad del problema es evidente, la falta de estadísticas oficiales precisas obedece a la escasez de denuncias formales, ya que muchas familias temen represalias. Sin embargo, el análisis de redes sociales y el monitoreo de inteligencia ciudadana muestran que este fenómeno es recurrente. Los niños y adolescentes se han convertido en el sector más expuesto, pues los criminales aprovechan la precariedad económica para atraerlos con promesas de ingresos fáciles y una supuesta movilidad social que, en la mayoría de los casos, termina en tragedia.
El principal frente de captación se ha trasladado al entorno digital. A través de internet se difunden ofertas laborales falsas con condiciones irreales: sueldos excepcionalmente altos, prestaciones superiores a las de la ley y amplios periodos de descanso. Estas propuestas disfrazan actividades ilícitas bajo la apariencia de empleos de oficina o trabajos agrícolas. Una vez que los jóvenes acuden a las supuestas entrevistas, son retenidos contra su voluntad, dando inicio a un ciclo de explotación y violencia del cual resulta extremadamente difícil escapar.
Ante este panorama, Paz Pellat hizo un llamado urgente a madres, padres y tutores para que se conviertan en la primera línea de defensa. Recomendó extremar cuidados, mantener un diálogo abierto con los menores sobre los riesgos en internet y establecer mecanismos para localizarlos en todo momento. Asimismo, instó a la ciudadanía a denunciar cualquier oferta sospechosa, no solo para rescatar a quienes ya han caído en estas redes delictivas, sino también para evitar que más familias se conviertan en víctimas de esta estrategia criminal.
















